Tanto tiempo, dinero y medios en RSC para después …

Foto: elblogsalmon.com
Foto: elblogsalmon.com

Me admitirán que las Responsabilidad Social Corporativa (en adelante RSC) es un tema de candente vigencia entre las empresa. Un gran número de especialistas coincidimos en lo necesarios de este ámbito para los resultados de la empresa, dedicamos mucho tiempo en  hacer hincapié en lo importante de poseer políticas en RSC, en cualquier organización. De igual manera me aceptaran que son múltiples los recursos económicos, humanos y tiempo que dedican muchas organizaciones a esto. Si tuviéramos que definir   la RSC, de manera “campechana”, podríamos decir que son las acciones que una empresa y/u organización desarrollan en beneficio de la ética empresarial, el buen comportamiento organizacional y en beneficio de la comunidad y por la transparencia de información para esta. En definitiva, estamos hablando que las empresas le hemos  puesto etiqueta a intentar generar una imagen de responsable con  nuestro entorno, así como tener un cierto modelo de estilo en nuestro comportamiento. Muchas de estas empresas para el cumplimiento de este cometido centran sus acciones en sus programas medioambientales, en su respeto por el proyecto de vida de los empleados, por su transparencia en la información, en como cuida con programas sociales las necesidades que se identifican en la sociedad, y así tantas y diversas acciones de interés que tienen como objetivo, no solo ser “buenos” como empresa, sino también y sobre todo en muchos caso parecerlo.

Nos llegan desde múltiples foros de especialistas en management a nivel mundial, la  insistencia en el convencimiento de cómo favorece la  imagen de marca y por ende los resultados de la propia empresa un programa de RSC serio, coherente y profesional. Existen millones de blogueros que escribimos de la necesidad de tener presente y favorecer estos programas desde la alta dirección por el rendimiento en branding que generan, somos muchos los consultores insistentes que diseñamos programas de RSC para estas empresas convencidos de los resultados que pueden proporcionar, se generan miles de horas en talleres de trabajo con empresarios, directivos donde “vendemos” la necesidad de ser responsables socialmente, se diseñan muchos, muchos cursos de formación en este ámbito, que les cuestan un dinero significativo a las propia organizaciones, no solo por el programa, sino por dedicar recursos humanos a ellos, tiempo que restamos de otras acciones, en definitiva, muchas empresas se dejan llevar por el modismo de la benevolencia proyectada y rumoreada, e incluso ese modismo se llega a tratar  como importante en los consejos  de administración (sin cuyo respaldo real se convierte en  un tema estéril, inútil y que solo se puede convertir en un saco de gastar dinero para la empresa) y de cómo de atractivos nos pueden llegar a hacer como compañía implantar programas de RSC.

Después viene la dura realidad, el comportamiento día a día de la empresa y desgraciamente apreciamos que incluso muchas multinacionales que dedican mucho, mucho dinero a esto de la RSC, y fundamentalmente a la comunicación de lo que se hace en este ámbito, patean la imagen de la empresa, a través de decisiones personalistas de los altos dirigentes. Quien conoce algo sobre esto del management inmediatamente identifica grossos errores que van en detrimento de la imagen de la empresa primero, para posteriormente comprobar la reducción de clientes y descenso de rentabilidad, y por ultimo falta de credibilidad por los inversores en la organización y todo por tomar decisiones solo pensando en aspectos personales, particulares y no pensar en los intereses de la empresa de cara a la imagen que se proyecta hacia la comunidad.

Me sorprende que profesionales con muchos “tiros pegados” en esto de gestionar empresas (que al final se reduce a gestionar imagen y comportamiento de marca, sobre todo en multinacionales)  comentan estos errores de bulto que indignan a la comunidad, que aumenta la desconfianza en la marca y a la hora de contratar servicios, pero ante todo va en contra de lo que pregonan y pretenden esos megaprogramas de RSC tan bien dotados económicamente y en medios, con lo que lo único que se consigue es neutralizar los efectos positivos previstos, por lo que convertimos un coste en un gasto inexplicable y difícilmente defendible para futuros proyectos, por no hablar de los efectos devastadores en la sociedad por pregonar una cosa y hacer otra contraria.

Como se sabe, se vende por confianza, que esta cuesta mucho ganarla con los clientes y se pierde inmediatamente en cualquier inconsistencia que dicho cliente perciba. Pues bien la confianza de esta multinacional ha descendido de manera gigante con decisiones tomadas hace pocas fechas, hacen cosas contrarias a las que pregonan como buen comportamiento de la propia organización e infringen el manual de estilo aprobado en consejo. Lo que aprendemos, de este caso en concreto, es que una cosa es ser y otra rotundamente diferente es lo pretendemos parecer, al menos,  tras la decisión tomada por la cúspide de esta multinacional que todos tenemos en mente. Siempre defenderé los efectos generosos de buenos y planificados programas de RSC, pero para ello es necesario creer en lo que se hace, en lo que se desarrolla y  en lo que se invierte, en lo que queremos ser. Las empresas poseen personalidades propias, pero están dirigidas por cabezas que no siempre coinciden con sus mismos valores o que con sus decisiones eligen coger caminos diferentes de los planteados para la compañía. La empresa no entiende de amiguismos e intereses particulares para ser competitiva, solo crece y se hace fuerte cuando la alta dirección se centra en atender sus  necesidades y valores como organización. Si quiere que su empresa gane prestigio, fuerza y competitividad, preocúpese por  que su comunidad, sus clientes, sus trabajadores o sus accionistas jamás le cojan en una mentira o en una contradicción como organización, pues de ser así, es muy probable que inicie un camino de duro retorno para encontrar buenos resultados. Sr. Directivo, si no cree en lo que se hace, déjese de modismos, haga otra cosa. Las empresas han de ser ante todo COHERENCIA para triunfar

 

 

Rafael Cera

@rafacera

One thought on “Tanto tiempo, dinero y medios en RSC para después …

  1. Rafael, quiero pensar que mentir pasa factura en la empresa, y también fuera de ella.

    Leo tu post y me viene a la cabeza una de las frases que más escucho a los especialistas en reputación: “decir lo que se hace y hacer lo que se dice”.

    Sin lugar a dudas, muchas compañías todavía tienen que avanzar bastante en la segunda parte.

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