Cuando esperamos soluciones en lo que es uno de los principales problemas

Imagen: noticias.lainformacion.com
Imagen: noticias.lainformacion.com

Tras el estado de la nación y el debate de todos los participantes representantes del pueblo, compruebo y entiendo por qué la clase política se ha convertido en el tercer problema de mayor relevancia en España para los ciudadanos. No me he podido resistir a escribir algo sobre esto!!. Y es que parecen vivir en un mundo alternativo, donde parecen ser una especie ajena a la ciudadanía en general, donde son decisores y no sufridores de sus propias decisiones. Me ha sorprendido sobremanera el bajo nivel del perfil político que poseemos en España.

Mientras que el líder de todos los españoles esgrimía un discurso donde el héroe era él, comprueben como esta España y sus horizontes de mejora, luego juzguen. Escuchándole me parecía que estaba describiendo un mundo virtual, la situación de otro país, pero eso no fue ningún obstáculo para justificarse por los resultados obtenidos de sus gestiones y para que con gran paternalismo lanzar un mensaje de que todo va bien. Iluso, fue el calificativo que me vino a la cabeza ante su intervención, durante sus palabras, me planteaba que quizás esa percepción del mundo, es consecuencia de no padecer la realidad del país desde sus despachos y ritmo de vida, por distanciamiento, por despego de la realidad, por lo que todo está bien. No habló de aquello que interesa a toda España, que está haciendo con sus problemas de corrupción, que va hacer (no que dice que va hacer), con esa patata que parece no importar mucho, la corrupción. No sabe el señor presidente cómo está incentivando, en estos tiempos, que más de uno y una crean que es rentable delinquir en este sentido, solo se trata de tener un buen padrino político, pues la pena y escarnio social no parecen relevante y hasta ahora ni la pena impuesta por juzgados. También me sorprendió que en un tema de tinte social tan sensible como los desahucios, solo dijera que el PSOE no había hecho nada por evitarlos, que yo sepa él (presidente actual de España) está en situación de remediar dicha injusticia y está dejando a los lobbies financieros decidir en este tema, que nos muestra que personas sin recursos no tengan ningún respaldo gubernamental para hacer más llevadera su situación y sin embargo a los bancos (entidades privadas) sí que le ha echado una y dos manos, casualmente los ciudadanos que después desahucian, y es que parece que todo está bien, o no es suficientemente importante, salvo que la elite económica pase apuros. En fin, me ha parecido el discurso y réplica de nuestro presidente de gobierno, infantil, vano, mal articulado y carente de ilusión por incapacidad para presentar alternativas realmente que funcionen en los temas de mayor importancia, paro, desahucios, y clase política. Eso en cuanto a contenido que es lo más importante en cuanto a la forma, dicción, montaje de ideas, recursos dialecticos, etc., mejor me callo. En cuanto a la oposición al completo hablar de que si no han puesto la cara colorada al presidente en esta ocasión, no tendrán otra oportunidad como esta, es significativo como con un escenario tan proclive para la crítica certera y para propuestas de calado, ha sido la tibieza la que ha dominado en casi todas la intervenciones. No dio la impresión que unos por unas cosas y otros por otras no se atrevieron a intervenciones de mucho mayor calado,¿ que hablaron con la boca pequeña?. Eso se puede entender como una complicidad pactada de no nos haremos daño,¿ verdad?. Y es que casi todos tenían cosas que callar, financiación irregular, pasado gubernamental, tráfico de influencias, etc. Y mientras un ciudadano como yo que dedico tiempo a intentar conocer la propuestas y criticas de cada uno, para que saber si como consecuencia de un debate real, se homogeneizaba un estado de la nación común para todos y que a partir de ahí avanzar e ir juntos hacia un mejor futuro. Todo quedó en una nueva decepción, vi más claro que nunca, que ello los políticos y políticas que votamos, que nos prometieron llevarnos a la tierra prometida, que se presentan como guardadores y garantes de los intereses comunes, van por otro lado, por el lado de los intereses de cada uno de los partidos que representan. Han convertido el debate del estado de la nación en una lucha entre representantes de ciudadanos, como si la situación de España fuera problema de unos cuantos. Se afanan por inmediatamente hacer encuestas sobre quien ha ganado el debate, quien ha batido a quien. Con estas premisas que pretenden conseguir entre la ciudadanía, pues lo que refleja esas mismas encuestas, que más de un tercio de la población encuestada, opina que no ha ganado nadie, que esa no es la guerra, que la guerra es de todos/as y quien siempre pierde es la imagen de España y sus ciudadanos. No se acercan a lo que la sociedad española les demanda, no cumplen con los que en las elecciones les encomienda la población. En todo esto juega un papel importante los medios de comunicación que dirigen las miradas a donde los políticos quieren a quien gana, a quien saca provecho electoral de sus debates, olvidando lo realmente importante, como mejora nuestra calidad de vida. No es de extrañar pues nadie muerde la mano de quien les da de comer, pero ojo olvidan a los usuarios, a los lectores, a los visitantes de las webs, a los oyentes, a los telespectadores, a quien consume las informaciones que en ellos se vierten, y estos son los que conceden viabilidad a una empresa de comunicación.
Estoy convencido, y así lo he anunciado en alguna ocasión, que esta generación de políticos/as de la transición, de la escuela de la transición, ha caducado. Se necesitan políticos y políticas que antepongan los intereses ciudadanos a los partidistas, que las ideologías vayan dirigidas a beneficiar los proyectos de vida de los ciudadanos y no las arcas de los partidos y/o sus dirigentes. Su baremo para juzgarlos no puede ser solo que ganen o no elecciones, sino que valor han generan en la sociedad, en sus entornos y que estas responsabilidades se garanticen por ley a la ciudadanía, si no a la calle o donde proceda. En el mundo de lo público necesitamos a los mejores políticos/as, para ello será necesario hacer atractivo entrar en la vida pública tanto en retribución y absolutamente estrictos en exigir responsabilidades como contraprestación. Si creamos escenarios donde los mediocres y personas con otros intereses diferentes a los de ser útil a la sociedad tienen la puerta abierta, lo más probable es que tengamos políticos eternos de dudoso valor para el país, mas preocupados por sus intereses que por quien les paga.
Pueden observar cómo se sigue haciendo política como hace años, demasiados años, sin que hayan percibido los políticos/as, que la ciudadanía ha cambiado, que espera otra cosa de las funciones de sus políticos y otras formas (en ocasiones comprueben como parecen que hablan sólo para los tontos, y sinceramente, creo que cada vez somos menos estos, e incluso que esto puede ser discriminatorio para el resto de la sociedad) , y sobretodo que la población posee una mayor y más extendida actitud crítica, más información, mas preparación, más modelos donde mirarnos, con lo que el borreguismo que presuponen (ahora llamado populismo) de hace una generación, ha descendido de manera drástica (para algo debería servir el incremento de nivel cultural). En definitiva, que hemos cambiado, pero que ellos no, que no se han adaptado a las nuevas exigencias de una sociedad diferente a la que se encontraron la mayoría de ellos cuando se afiliaron a su partido y que están impidiendo que políticos/as dentro de sus organizaciones que pretenden dar el salto cualitativo a esa adaptación tan necesaria, no lo hagan y créanme que haberlos, los hay en todos los partidos perfiles capaces de girar esta situación y engrandecer la clase política. La duda es si “los barones” de todos los partidos van a permitir este tránsito hacia un nuevo perfil de político, a dar la oportunidad a otras personas, para que exista un cambio de mentalidad y adecuación a una nueva realidad, por parte de los partidos. No será suficiente con un cambio de personas en los cargos directivos, será necesario un cambio de valores, talentos, de horizontes, de responsabilidades. La clase política tiene un reto para las próximas generaciones que no es otro que pasar en sus partidos de la cultura del amiguismo al talentismo y poner este al servicio de la sociedad. En fin como dice Manolo Garcia después de todo, nunca el tiempo es perdido, porque ese debate de la nación me mostró con claridad como la clase política es parte importante del problema que tiene España, ojalá aprovechemos esta etapa de crisis y desanimo social para que reconduzcamos la situación y puedan convertirse en la solución.
Rafael Cera
@rafacera

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s