Sí, ¡Estrategias que consiguen buenos resultados para la empresa!

Son múltiples las decisiones que pueden tomar un consejo de administración o simplemente un empresario para conseguir el éxito. ¿Qué es el éxito para una empresa?, pues fácil, el éxito de una empresa es conseguir los objetivos que tenía previstos. Para llegar hasta ellos, para alcanzar esos objetivos  se han de tomar decisiones en forma de qué “caminos” recorrer, de qué forma llegar hasta esa meta que nos hemos propuesto. Estas son las estrategias empresariales. He decidido escribir unas líneas sobre “sendas a recorrer” que le pueden ayudar, primero  en su toma de decisiones y posteriormente en implementar las acciones necesarias para alcanzar su meta, eso sí, sería muy presuntuoso por mi parte, como si de una receta de cocina se tratara, enunciar las estrategias que harán que consiga los resultados que su empresa anhela, pero sí creo, que puede ayudarle a conocer que estrategias están utilizando las empresas más competitivas del mundo, puede que reflexione y que tome aquello que más le interese de lo que ahora le comento.

Lo primero que he de comentar es, que cuando hablamos de estrategias, no debemos olvidar que cada empresa es un ente diferente y único, por lo que tratar de implementar estrategias, copiando aquellas que funcionan en otras organizaciones sin ningún tipo de adecuación a nuestra organización, es perder el tiempo y el dinero (y muchas cosas más). La meta a la que nos llevara esta actuación de copia y pega es al fracaso más estrepitoso. Las estrategias para que funcionen de manera adecuada, debemos realizar un trabajo anterior a su diseño y posterior a decidirlas, pero sobre todo adecuarla a las características de las empresas que la utilizan y a los condicionantes de los mercados dónde se instauraran.

En cuanto al trabajo previo es necesario revisar nuestro ADN como organización, me refiero a auditar nuestros valores como empresa, perfil y estructura de nuestros clientes, nuestra forma de ser, que imagen de marca tenemos, talento que poseemos en la empresa, eficiencia de nuestras  políticas rrhh, capacidad financiera, estudio profundo del entorno a todos los niveles en los que se mueve la empresa o se va a mover etc., dicho de otra manera un análisis profundo, profesional, sincero y objetivos de nuestra situación interna de la empresa y la externa donde queremos tener éxito.

Posteriormente estableceremos los objetivos que queremos conseguir, porque de todo este repertorio de revisiones, estudios y análisis que debemos hacer, nos ayudarán a tomar en consideración las mejores alternativas estratégicas. En mi experiencia profesional he podido comprobar como alguna empresa establecía las estrategias a implementar y a estas, les asignaba unos objetivos. Mientras que otras organizaciones han realizado el recorrido contrario. Yo soy de la opinión que parte de la adecuación de las estrategias (obviando que poseemos un conocimiento exhaustivo de la organización) que mejor resultados nos puede aportar, depende de los objetivos que marquemos, por lo que personalmente soy de los que piensan que los objetivos son previos y determinantes para decidir la estrategia y no al revés.

Después de decidir la estrategias por las que nos decantamos, no podemos pensar que con diseñar una estrategia el trabajo esta realizado. No!, es más podría abrumarles con ejemplos profesionales en las que se han diseñado unas estrategias realmente interesantes que no consiguieron los objetivos, ¿razón?, no se pusieron en el mercado, no se le dio forma , no se concretaron adecuadamente con acciones que reflejaran dichas líneas estratégicas. Tras decidir cómo nos posicionamos estratégicamente para alcanzar unas metas, debemos inmediatamente darle forma, como describiendo con exactitud las acciones que conllevan o que reflejarán la estrategia. Además de definir con insultante concreción esas acciones, debemos asignarles unos objetivos concretos a conseguir por esa acción, así como una acción contingente, es decir, si esa acción no consigue lo previsto, que debemos hacer. Obviamente para saber si alcanzamos o no los objetivos debemos diseñar un proceso de  control objetivos que nos nutra de información absolutamente veraz de lo que sucede, para comprobar si lo logramos los resultados planificados. Esas acciones han de tener un calendario establecido, personas responsables, donde se pondrán en marcha dichas acciones, cual es el colectivo al que dirigimos la acción y por último, que no menos importante, asignarle un presupuesto real.

Bien, puede que parezca un poco complicado esto de instaurar una estrategia en la empresa, pero de no respetar esos condicionantes, es probable que no logremos buenos resultados.

Cómo le comentaba en la entradilla del post, si revisamos que estrategias genéricas están desarrollando e implementado las empresas más competitivas del mundo, las que están logrando los mejores resultados empresariales de su historia, las que de la crisis han generado un espacio de oportunidades, le comentaré las más comunes entre ellas:

–          Orientación obsesiva hacia el cliente. Esto implica ingentes cantidad de recursos a conocer cada día mejor al cliente, desarrollo de ofertas cada vez más personalizadas, seguimiento y comunicación directa y efectiva con los clientes, preocupación por satisfacer, más que por vender, con lo que logran vender más y de forma más rentable. El cliente es el jefe en estas empresas no es tan solo un slogan, es la estrategias que provoca comportamiento organizaciones de valor.

–          En cuanto a finanzas, se visualiza una tendencia a financiarse de forma ajena a través de distribuidores, clientes, socios, bancos etc., si parece generalizado el controlar absolutamente con rigor el ROI y ROE que genera cada acción que se lleva a cabo en la empresa. Por lo que la finalidad es una rentabilidad sostenible en el tiempo y no tener una visión cortoplacista en transacciones que puedan afectar, por nocividad de dicha transacción, a áreas de interés para seguir siendo competitivos como valor de la marca, posicionamiento, capacidad de deuda, calidad de la deuda, etc.,. Preocupa que el accionista este contento con los beneficios generados, pero la tendencia es mas a crear una bolsa de accionista que además del beneficio valore la solvencia, competitividad de la empresa, pues esto es garantizarse beneficios seguros e importantes en el futuro.

–          Estrategias de eficiencia. Esta es la palabra que más aparece en estas organizaciones y toda la preocupación de los directos se dirige a que las cosas se hagan con los recursos necesarios para optimizar los resultados. Mientras que en otras empresas están utilizando estrategias de reducción de costes, están hablan de eficiencia.

–          Utilizan estrategias de RSC. La responsabilidad social corporativa es un valor importante para la comunidad, estas empresa diseñan estrategias que fomente esa responsabilidad para con la sociedad. No realizan esto por una cuestión de imagen, la estrategia tendría menor impacto, la organización cree en la necesidad de estas actuaciones. Una sociedad en mejores condiciones es una sociedad susceptible de ser mis clientes. Es la muestra de la solidaridad bien entendida de la empresa

–          Trabajadores. Estrategia de captación, desarrollo y retención de talento. Saben que los rrhh son el valor estratégico por antonomasia para alcanzar las metas, el resto ayuda, los trabajadores son decisivos a la hora de aportar. Se generan muchas acciones de outsourcing (subcontratación), sin embargo, es de vital importancia que los subcontratados estén a la altura de los valores y calidad de servicios de la propia empresa, por lo que la contratación de estos exige un proceso de selección muy profesional, no solo a precio..

–          Estrategias de innovación y tecnología. Han diseñado estrategias que favorecen la innovación en todas las áreas de la empresa e igualmente la tecnología se convierte en un magnifico recurso paraguas para las demás estrategias, por lo que se toma a nivel estratégico dicho recurso. Se aprecian diseño de nuevos modelos de negocios y de cadenas de valor diferentes a la de hace alguno años, precisamente por la inclusión y peso estratégico de la innovación y de la aportación de la nuevas tecnologías.

–          Estrategias de cooperación. Está suponiendo establecer relaciones puntuales y en algunos casos duraderos, con otras empresas para determinados proyectos. Está provocando una oleada de alianzas, fusiones, compras, joint-ventures, la cooperación en la forma que sea, produce buenos resultados y valor para las compañías que realizan uniones estratégicas en este sentido.

–          Ampliación de mercados. La internacionalización no es una estrategia a considerar, es una obligación. La globalización de mercados ha provocado que esta estrategia no sea un valor añadido, sino una cuestión de primera necesidad.

–          El tamaño importa. Estrategia que siguen estas empresas tan competitivas es  “coger peso”, las empresas se plantean que cuanto mayor son más fuertes son en la “lucha”  y más débiles los competidores. Hace algún tiempo era el proceso inverso el más habitual, se daban mucho spin-off, una atomización empresas en prácticamente todos los sectores. Esta estrategia puede provocar que el tamaño reduzca la capacidad de “movimientos” de la empresa y su adaptabilidad a los mercados por burocratización excesiva. Las empresas que toman esta estrategia de crecer, de aumentar de tamaño y de peso en el mercado, intentan remediar este efecto secundario con la innovación y con la gestión independiente de divisiones, unidades de negocio e incluso actuar como empresas independientes, aunque formen parte de un mismo conglomerado de organizaciones.

 

Estas son a grosso modo las estrategias que más comparten  las empresas de éxito, las más competitivas de hecho comparten el 80% de ellas. Es importante que piense, que si una multinacional puede ponerla en práctica y le funciona, su empresa también puede hacerlo (tenga la dimensión que tenga su organización), lo que si se deberá de preocupar por adaptar convenientemente la estrategia a su ser y desarrollar las acciones coherentes para que funcionen. Recuerde que empresas que han empleado las mismas estrategias, unas triunfaron y la otras fracasaron, e incluso se da el caso contrario, empresas competidoras que optan por estrategias antagónicas y ambas logran los resultados previstos. Las estrategias son muy importantes para conseguir objetivos pero ponerlas en acción es determinante. La estrategia está en la mente de la organización, las acciones se implementan para que el mercado respondan, si lo que tiene en la cabeza no es capaz de traducirlo a la realidad de los mercados o este sus propuestas las rechaza, no hay estrategia que valga para que alcance el éxito.

Rafael Cera

@rafacera

Qué tengas un buen dia!

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