Si no arrimamos el hombro todo el mundo, será difícil …

Leía una noticia hace pocos días que decía: ” Las 158 empresas cotizadas en Bolsa ganaron en los seis primeros meses del año 18.625 millones de euros, un 302,9% más que en el mismo periodo de 2012, según los datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. La cantidad supera lo que el Estado prevé gastar en servicios básicos en 2014. En el mismo periodo, redujeron el empleo en 136.944 personas, un 7,5%.”

Parece, leyendo esto, que no existe una relación clara entre beneficios empresariales y empleo. El cuerpo de la noticia me ha dado pie a una reflexión que no se si compartirás, pero de la que estoy absolutamente convencido.
Las empresas, como ya conoces si eres seguidor del blog, es la unidad fundamental de generación de riqueza en una sociedad, a la vez, que estandarte de distribución de esa riqueza. Después las leyes fiscales matizan de una forma u otra, como repartir esas ganancias, pero fundamentalmente puedo concluir, que sin empresas rentables no hay sociedades prosperas. Que la sociedad sea próspera, en mi forma de ver el mundo, no es síntoma de bienestar social (que para mí él es el fin de cualquier sociedad que se precie), si no existen criterios de reparto adecuados para que todos los ciudadanos/as, puedan disfrutar de esa prosperidad. Sin duda y con este criterio que te comento, la noticia me deja un poco perplejo, se incrementa de manera importante los beneficios de las empresas y eso no redunda en, al menos, el mantenimiento del empleo sino que sirve para despedir trabajadores.
Existen muchas razones por las que se pueden disparar los beneficios de una empresa, entre otras, en hacer lo mismo que antes, con menos costes laborales es decir, bajando sueldos o despidiendo personas. Ese aumento de beneficios, probablemente habrá sido aplaudido por los accionistas ávidos lógicamente por sus dividendos, de igual forma, con ese “adelgazamiento” de plantilla la empresa tendrá una imagen más atractiva de cara a nuevos inversores (objetivo de muchas organizaciones que pretenden obtener inversiones o que se ponen en venta). Con todo, creo que nos equivocamos no creo que sean medias adecuadas, incuso ni a nivel empresarial.

Cuando se despide gente, la capacidad de trabajo es menor, por lo que si ahora producimos menos puede ser necesario porque el nivel de demanda también ha bajado en la misma cuantía, razón lógica para realizar despedidos. Cuando la razón del despido se aleja de cuestiones de demanda, y se despide, por ejemplo, porque es una buena oportunidad para “adelgazar plantillas”, esto se puede traducir en un problema de dirección, quiero decir, si aprovecha para prescindir de trabajadores, siendo una plantilla equilibrada, es probable que mejore (o no ) su cuenta de resultados en el apartado costes, pero igual está perdiendo oportunidades de negocios que podrían explotar con una plantilla mejor dimensionada, con lo cual, su cuenta de resultado se verá afectada por el coste de oportunidad en el apartado de ingresos. Si comprueba lo que deja de ganar por lo que ahorra, igual descubre que la relación no es positiva y si el consejo de administración tuviera todos los datos, quizás tomara otra decisión pues al fin lo que quieren es ganar dinero.

Conozco empresas que se han deshecho de parte de su plantilla por razones no siempre relacionadas con esa bajada de demanda que antes te comentaba, por lo que no sería de extrañar que en muchas ocasiones sea el efecto miedo y oportunidad por reducir costes laborales la razón para esos despidos. Además si nos fijamos donde se focalizan esos despidos, podemos ver que este efecto se da en muy diversos segmentos de trabajadores, pero es en el segmentos de media-alta edad, ya que son los que más coste labores suponen para estas organizaciones, pero que también son el colectivo que más aportan a la rentabilidad de la empresa. Esta forma de estructurar los despidos tiene como consecuencia el hecho de que se está creando una gran bolsa de personas con experiencia laboral de potencial que no aprovechamos. Este escenario laboral se está encargando de señalar como colectivos con pocas posibilidades de reemplearse en otra empresa a estas personas con experiencia, pues con símil futbolístico estamos dejando en el banquillo a los que más aportan. Mal negocio!

Un trabajador aporta en condiciones normales,  según estudios recientes, el doble de ingresos por término medio de los costes que generan. Por lo tanto, ¿Son rentables los trabajadores?, absolutamente si!, siempre y cuando la organización sepa gestionar su aportación y obviamente el trabajador cumpla con su cometidos laborales. Por lo que entiendo que disminuir la plantillas para aumentar los beneficios a corto plazo, puede ser contraproducente para los beneficios futuros, pues es probable (por no decir seguro) que pierda competitividad con una plantilla disminuida, insuficiente, inexperta o sobre explotada, y eso es un mal negocio!

Disminuir el número de trabajadores es generar una mala imagen de la empresa en los mercados, que seguro que posee una repercusión en la demanda de sus productos, pero de igual manera, cuando se crean grandes bolsas de parados en general, el nivel de demanda interna del país sufre sobremanera (vean datos). Y no solo el desempleo, sino que ante la situación que vivimos de peligro constante de perder el empleo, también influye de manera decisiva en esta variable. Por lo que las empresas que dependan de esa demanda interna, que por cierto son muchas, aunque se cada vez se exporta más, despedir por razones que se ajustan a números a corto y no a posibilidades y oportunidades de negocios, se verán resentidas de manera indirecta por ese bajón de demanda interna del país, por no hablarles del escenario social que se está generando de pesimismo y de miedo que nuevamente redunda en la demanda. Se puede estar provocando o dilatando la crisis por razones que en ocasiones no se ajusta a condiciones económicas de demanda, sino de recortes injustificados en alguna ocasión.

He tratado de argumentar como en ocasiones, con miras cortas a nivel económico, puede estar provocando un efecto bucle negativo, que repercute de manera directa en la propia empresa y su viabilidad económica, sobre todo en aquellas que despide bajo esto parámetros numéricos por miedo, o por una reducción de costes renunciando a una limitación de ingresos. Pero, para mí, también es importante un argumento que puede ser tomado como una consideración moral, social, solidaria llámala como quieras, que para las empresas tiene un peso relativo, pero que creo posee valor por la aportación social que supone. Las empresa que despiden, que crean nuevos parados por razones de maquillaje de sus organizaciones, sin una razón poderosas de viabilidad de la organización, están haciendo daño al país, están ayudando a desmejorar la sociedad en la que vivimos, por lo que se están perjudicando (sin saberlo) por su aportación negativa económica. Y esto es paradójico porque muchas de estas mismas empresas que despiden por presentar balances maquillados que reflejen una mejor imagen de una gestión inadecuada, poseen programas de RSC (responsabilidad social corporativa) que pretenden ayudar a la comunidad. Es paradójico porque el principio social por excelencia es generar riqueza y repartirla entre todos los colectivos de las empresas, no dedicar parte del presupuesto a medios que reflejen los comprometidos que somos. Generar empleo hoy en día, es el mejor de los programas de responsabilidad social corporativa (de hecho creo que deberían existir más ayudas estatales a estas organizaciones), que puede poner en marcha una empresa. Ahora es prioritario que las empresas se dediquen a aportar valor a la sociedad, porque es de la que viven, se puede optar, como hacen algunas, por desmejorar las condiciones de esta sociedad, pero se le volverá en su contra y es posible que en esa tesitura, cuando se den cuenta, se hayan quedado fuera del mercado y lo perderán todo. Así que colaboremos para que no solo las variables macroeconómicas vayan bien, que es importante, pero estás tardan en calar en la población, en la microeconomía, y es que a todos nos interesa mejorar esta situación, aumentar la productividad, mejorar las condiciones económicas, ser más eficientes, en definitiva tenemos que arrimar el hombro entre todos, porque somos todos los responsables y afectados a la vez de esta, de no ser así, es probable que el dinero que ahora ganan algunas organizaciones no sea suficiente en un futuro inmediato para sobrevivir.

Rafael Cera
@rafacera
Que tengas un buen día!

2 thoughts on “Si no arrimamos el hombro todo el mundo, será difícil …

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