El apasionante “viaje” del emprendedor

Son muy variables los caminos  que les pueden llevar a distintas personas a una misma meta. Es por ello que determinar, afirmar o concluir que debe existir una única forma de llegar a algún lado, es un error de partida. Dicho esto, también me aceptarás que existen recorridos más recomendables que otros para conseguir unos determinados objetivos, como por ejemplo lograr que la actividad empresarial que has iniciado esté logrando éxitos, objetivos y satisfacciones para el emprendedor.  Bueno pues tratemos de trazar el camino más conveniente para esos propósitos, pues cuando un emprendedor/a (en adelante emprendedor)  pretende poner en marcha una empresa de éxito, inicia un “viaje apasionante”.

En mi opinión y con la experiencia de trabajo con personas que inician actividades empresariales, creo que me ha generado el recorrido más lógico, menos traumático para los promotores de la empresa y que “menos” riesgo de fracaso conlleva es:

–          Tener, buscar, crear  una IDEA de negocio

–          Objetivizar las posibilidades de esa IDEA en el mercado. Constatar que esa IDEA supone una  oportunidad frente a las amenazas

–          Traducir la IDEA de negocio en formato empresarial. Realizar un riguroso PLAN DE EMPRESA. Este habrá de diseñarse en función a los logros que pretendamos conseguir con la empresa. Busca ayuda, si no posees experiencia en esta tarea, de profesionales rigurosos, u organismos que te ayudaran

–          Comprobar que el PLAN DE EMPRESA, da respuestas satisfactorias a todos los planteamientos técnicos, económicos y comerciales que nos impone el mercado para alcanzar los objetivos planificados. Un plan superficial, una empres desastre

–          Búsqueda de FINANCIACION en las fuentes más adecuadas para nuestras necesidades, en las que tenemos ahora

–          Mantén cierta Tolerancia a la FRUSTRACION y PERSEVERANCIA en el proyecto (esto es común a todo el “viaje” del emprendedor)

–          Ser muy EFICIENTE en la obtención de RECURSOS PARA INICIAR LA ACTIVIDAD y en la gestión de estos

–          Ser fiel al buen PLAN DE EMPRESA que realizamos, iremos adaptándonos en función a que las condiciones de lo previsto, cambien

–          Lleva a la práctica, es decir  crea la empresa, cuando el índice de riesgo sea inferior al de éxito, mientras trabaja el plan de empresa y mejóralo. La frustración está en la puesta en marcha de la empresa, no en cómo preparar el “viaje”.

–          Convertir la información que genera la empresa, en la medida de lo posible, en CONOCIMIENTO que nos pueda ayudar en una evolución de nuestra organización hacia la excelencia

–          Estar siempre expectante, atentos pues el ÉXITO de hoy, puede ser el germen del FRACASO de mañana y viceversa. Tener un CUADRO de MANDO que te proporcione un CONTROL EXAHUSTIVO de tu empresa, tenga el tamaño que tenga

–          Generar un NETWORKING interesante para los interese de tu empresa

–          Tener el CAMBIO como aliado para mejorar en el logro de objetivos

–          Cuando el diseño de tu proyecto no se muestra viable, o lo desechas o lo intentas diseñar bajo otros parámetros o en otro mercado, pero que no pueda más la ilusión que la realidad. Esto suele acabar mal

–          Siempre hay personas que poseen mas experiencia, conocimiento o capacidad que tú, aprovéchalos para tu proyecto, pueden ser magníficos guías en tu “viaje”. Siempre está bien tener diferentes perspectivas de la realidad

Todo emprendedor le surge la posibilidad de crear una empresa a través de una idea que le parece adecuada para generar actividad y rentabilidad económica. Esa idea, que en ocasiones solo tamizamos con el filtro, o tan solo le exigimos,  que parezca original y eso nos parece suficiente para convertirla en empresa. Esto logra aumentar los ratios de posibilidades de FRACASO. Es por ello que por ese viaje que inicias hacia tus sueños empresariales, es mejor utilizar todas las herramientas que tengas a tu disposición, no para evitar el FRACASO, eso es imposible, pero si para reducir sus probabilidades de que aparezca. En tu viaje te ha de acompañar herramientas como un PLAN DE EMPRESA, serio, profesional, objetivo, “trabajado” y sobre todo con información objetiva para tomar las decisiones que has tomado. Será buen compañero para el viaje, igualmente, la perseverancia y la dedicación. Tanto una como otra dependerán en gran manera, del optimismo que te produzca la idea de iniciar una empresa, pero fundamentalmente, de lo alentador, motivador que sea tu PLAN DE EMPRESA. En ese “viaje” de emprender te encontrarás muchas dificultades, falta de recursos, gente que no creerá en ti o en tu proyecto o ambas cosas, personas que trataran de darte ánimos o falso optimismo, solo porque eres quién eres pero sin ninguna base profesional, puede que te encuentres circunstancias que se “tuercen” en sentido que no pensabas, incluso puedes encontrar problemas familiares por tu “aventura”, hallarás riesgos no previstos, etc. Y sin embargo, a pesar de ello o precisamente por ello sigue siendo un viaje apasionante, digno de realizarse, siempre que se respeten los retos y condiciones y peligros que el emprendimiento te impone.

Es un viaje duro el que recorre el emprendedor hasta lograr buenos resultados en su empresa, pero como comento, apasionante. Siempre recomiendo a las personas que se acercan a mí para emprender, que este proceso que hemos denominado viaje, se ha de plantear como un juego, donde se puede ganar o perder (para cada persona es diferente lo que se pone en juego y lo que se gana y lo que se pierde), pero a todos/as les comento, que  creo que se impone necesariamente respetar ciertas normas para disfrutar del juego y que para tener alguna  posibilidad de victoria es necesario respetar ciertas reglas. Insisto con estos aventureros que desde el primer instante, este “viaje” tiene que tener una perspectiva empresarial, no tan solo soñadora (esta también es necesaria, pero en su justa medida, para tirar adelante). Esto supone ver el recorrido desde la mirada de un empresario/a, incluso en la concepción de la idea. Para ello creo que es interesante retener ciertas reglas como que todo lo que no se pueda medir o no se pueda  controlar en la empresa, es solo una quimera, todo lo que no sea técnicamente posible o económicamente rentable o comercialmente vendible en la empresa no puede tener cabida en ella. La toma de decisiones se han de basar, fundamentalmente en criterios como, que todas ellas, las que tomemos, logren generar valor para el cliente, consigan rentabilidad económica y supongan aumento en los niveles de eficiencia para la empresa. Y la que  más importante de esas reglas, al menos en mi forma de ver este viaje, las empresas viven de los mercados y crecen según el nivel de gestión interna que posean.

Espero haber podido aportarte una guía de viaje de interés para tu aventura Disfruta de este “viaje” apasionante que emprendes.

Rafa Cera

@rafacera

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