Cosas de la alta dirección I

Me ha parecido interesante iniciar la temporada del blog con un post que formará parte de una serie que denominaré: Cosas de la alta dirección. Esta serie no tendrá ni periodicidad determinada ni contenido prefijado, solo hablará sobre aspectos relacionados con la alta dirección en nuestras empresas, que sea muy actual, y sobre management, con la intención de cómo mejorar su eficiencia y la relación del resto de la organización con ella. Os dejo la primera entrega. Espero os guste!

Es la alta dirección (consejo administración y primer nivel jerárquico) donde reside el mayor nivel de poder y de responsabilidad en cualquier organización. Este nivel jerárquico es el que designa, marca, planifica y controla, todo el destino de la empresa u organización, es por ende, quien tiene la potestad de decidir hacia donde se dirige esta y que camino recorrer. La cuestión es que en muchas empresas se pierden grandes ideas, grandes estrategias porque esa alta dirección no acata lo que se le propone o simplemente no le llega la propuesta de niveles jerárquicos inferiores. ¿Qué hacemos en estos casos?.

Es muy común que desde determinados departamentos o profesionales de la empresa, surjan importantes mejoras, sugerencias o innovaciones que serían de interés para la marcha y resultados, no solo de la función que este departamento o personas representan, sino para la generalidad de la empresa. La alta dirección, sobre todo en grandes y medianas empresas, suelen ser personas de responsabilidades muy generalista sobre la empresa, que suelen controlar y decidir sobre estrategias genéricas, y a los que preocupan los resultados globales de la empresa. Esta responsabilidad de la marcha de la empresa, hace en muchas ocasiones que se retiren de forma seria del detalle, del como en concreto se consiguen las cosas y como se obtienen los resultados de forma concreta. Ya digo que esto funciona así en la mayoría de los casos, por lo que la alta dirección lo que le interesa es conseguir los objetivos generales, diseñar y respetar la estrategia general de costes y que los accionistas (fundamentalmente) estén satisfechos.

Desgraciadamente para llegar a esos resultados generales, se necesitan de estrategias muy concretas y de acciones-actuaciones específicas, dirigidas a trabajadores y clientes, así como a la comunidad o mercado donde desarrollamos nuestra actividad, y son estas en realidad, las que marcan no solo los resultados presentes de la empresas, sino también los resultados futuros, pudiéndose dar el caso de empresas que consiguen buenos resultados puntuales en un año determinado y que pierden competitividad en años posteriores, por que precisamente esas estrategias de nivel inferior a las determinadas por la alta dirección, no son adecuadas para el mercado donde trabajamos.

La alta dirección suele nutrirse en muchos casos de informaciones secundarias para tomar decisiones, es decir estudios de empresas especializadas, resultados e informaciones que genera la propia empresa (que no siempre es fiable por edulcorada, adulterada, manipulada), la opinión/criterio de los propios consejeros o directivos, con lo que en ocasiones no es extraño que exista cierto distanciamiento entre la realidad del mercado y la propia organización, con la percepción de dicha alta dirección.

Todo esto ocurre, si revisamos a muchas empresas, pues se dan ciertos aspectos que disminuyen la posibilidad de decidir con éxito en la alta dirección:

  • Alta dirección de perfil bajo en diferentes criterios (experiencia, formacion, cultura empresarial, etc…)
  • Modelo de empresa inadecuado
  • Desaprovechamiento del talento de la organización
  • No tener el suficiente talento en la empresa
  • No tener canales de comunicación adecuados entre niveles jerárquicos
  • No tener políticas que propicien la iniciativa y emprendeduría de empleados/as
  • Consejeros o altos directivos con intereses opuestos a los de la organización
  • Bajo perfil de calidad en cultura empresarial
  • Modelo obsoletos de dirección de empresas
  • Plantilla inadecuada
  • Recursos insuficientes para la consecución de objetivos
  • Nivel de gestión insuficiente para la necesidades de los objetivos previstos
  • Y otras muchas circunstancias que podríamos comentar, pero que estas resultan a mas determinantes con todas su matizaciones

Para ayudar a la alta dirección, esta se tiene que dejar ayudar y para ello, tiene que diseñar canales de comunicación efectivos, debe implicar a los trabajadores en los valores y misiones de la empresa para conseguir los objetivos, debe objetivizar el diseño, obtención y tabulación de la información y por supuesto debe contar con talento orientado a las necesidades de la empresa y que pueda dar esperanza de alcanzar el destino que se trace para ella.

Estimado profesional o mando intermedio, no se apresure a cambiar cosas en su departamento o en su función, fundamentalmente si estos cambios poseen un carácter estratégico, y no inicie esa evolución sin no solo, el convencimiento de la alta dirección (debe respetar los estratos jerárquicos de mando, sobre todo si trabaja en una empresa muy jerarquizada y centrada en el control), sino que aun teniendo estos altos directivos constancia de su intención e incluso su aprobación, no empiece a trabajar en ese proceso de cambio hasta que tenga el absoluto apoyo real y convencimiento de necesidad de esta. Ese proceso de cambio tendrá unos resultados determinados que si son negativos, en muchos casos se le atribuirán a usted, y si son positivos, será una medalla que se colgará alguien de nivel jerárquico al suyo. Esto sucede con demasiada frecuencia, lo siento pero es así, aunque en honor a la verdad en caso de éxito, he de decirle que si su empresa no tiene el “norte perdido”, es probable que le adjudiquen nuevas responsabilidades e incluso mejores puestos, o incluso que la competencia se fije en capacidad profesional.

Para que sus iniciativas tengan éxito y se puedan llevar a la práctica, le aconsejo que se gane el apoyo y complicidad de la alta dirección, no solo su aprobación, si no tendrá problemas de muy diferentes tipos.

Sé que no en todas las empresas se producen los hechos de la manera que torpemente he generalizado, pero si con más frecuencia de la aconsejable, aun y así le animo a que presente iniciativas de mejora e innovadoras a su organización, es una manera de automotivación y que puede ser de gran interés para su futuro y el de su empresa, pero no se queme por que la alta dirección no siempre las acepte, las apoye o las comparta. No inicie nada sin el compromiso de la alta dirección

@rafacera

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