Mario Conde, otro “héroe”, que de nuevo vuelve a caer!

En estos días vuelve a ser noticia, por si alguna vez dejo de serlo, Mario Conde. Figura controvertida. Recuerdo que hace unos años se publicó el libro Asalto al poder de Jesús Cacho, fue todo un best seller en su tiempo, se narraba como Mario Conde había gestado su leyenda (sí, tiene mucho de leyenda lo que sobre él se dijo y se escribió) y dónde se alababa las formas y maneras de este abogado del estado, para alcanzar lo que según el autor definía como éxito, ahora en estos días el pseudo-heroe, está de nuevo en prisión. ¿Qué le ha pasado a esta estrella mediática? ¿Qué le ocurre a este héroe o villano?, os doy mi opinión…

Mario Conde es una figura que jamás entenderé por sus comportamientos. Sus palabras contradicen a sus hechos y viceversa. En este post no trataré de juzgarlo, ni tan siquiera de criticarlo o alabarlo como personaje, solo trataré de explicar mi incomprensión ante alguien que lo tenía todo para triunfar a distintos niveles y que se empeñó en fracasar. Según mantiene el protagonista ubica el origen de sus desgracias en su condición de antisistema, sin embargo la realidad no lo ratifica.

Un tipo con un éxito prematuro en muchos aspectos, sabemos de él que fue un brillante estudiante, que sacó unas oposiciones, que vio que podría conseguir más dinero si entraba en negocios privados, que tuvo un mecenas que le dio la gran oportunidad de entrar en importantes negocios, que logró una gran comisión por una buena venta, que invirtió parte de ese dinero, en un banco del que fue máximo responsable y a partir de ahí, se convirtió o lo convirtieron, en una especie de superhéroe nacional por aspecto y comportamientos, ganó cuotas de poder que mal gestionó, hasta acabar en la cárcel, pasó al anonimato, hizo de gurú mediático y nuevamente, ahora, ingresa en prisión pues se le acusa de delitos fiscales y tributarios.

Mario Conde siempre me ha parecido alguien digno de estudiar desde el punto de vista psicológico, más que desde el punto de vista empresarial, en este ámbito creo que ha aportado poco o nada. Si me parece interesante ver como alguien que supuestamente lo tenía todo para influir en la sociedad, es rechazado, ninguneado y/o repudiado por esa misma sociedad, esa la que un día le alzó al olimpo

Por lo que conocemos de los medios, como persona, Mario Conde Conde, ha sido una persona transgresora, que no ha aceptado lo impuesto, que ha querido ser quien impusiera nueva reglas de juego, lo que él creía adecuado, siempre en beneficio propio o al menos eso parecía, personaje que ha mostrado grandes dosis de narcisismo por iniciativa propia y porque, durante años, hubo una corriente mediática afín, de importantes relaciones de poder y que incluso el mundo académico universitario lo pusieron como ejemplo del nuevo español con talento, como estandarte de español de éxito, de la nueva España. Creo que todas estas circunstancias han acabado por complicarle la vida por no saber distinguir lo auténtico de lo superficial, por su condición de ególatra con respecto al mundo.

Mario Conde es el típico ejemplo de persona lista que no posee talento, no al menos en los términos en que yo lo defino. Nada de lo que se ha propuesto lo ha conseguido. Pretendió manejar la sociedad de élite española, pretendió obtener el respaldo en las urnas, pretendió salir indemne de los juicios, pretendió supuestamente esconder dinero y repatriarlo sin que pasara nada, pretendió convencer e imponerse sin conseguirlo, pretendió liderar pero solo logró mandar, nada de lo pretendido lo ha logrado. Todo ello habla de una persona que puede ser lista, que consiguió metas (las menos importantes para él), puede que tenga cierto encanto mediático, pero que no posee talento para alcanzar sus objetivos. Sí ganó mucho dinero en una buena venta, pero este caso nos ha de enseñar, entre otras cosas, que solo por ser un buen vendedor, tener aspecto de galán y un alto nivel de autoconfianza no es suficiente (no debe ser suficiente) para que se nombre héroe a nadie.

En España somos un país que evalúa por apariencias, somos de mirar y juzgar, no de conocer el caso en profundidad, somos más dado a prejuzgar que a estudiar la situación. Aquí alguien que gana mucho dinero es el prototipo de persona de éxito, sin importar de cómo se hace ese dinero o a que se dedica. Mario Conde fue en su momento víctima, si víctima, del inadecuado proceso de selección de héroes que tenemos en este país. Ganó dinero obteniendo unas altísimas plusvalías en la venta de una empresa (de la que se llevó una comisión), número uno en su oposición, elegante, seguro de sí mismo, apariencia de galán cinematográfico, resultado: ya tenemos el héroe que España añoraba!. Los medios, las universidades, el poder, escuelas de negocio relevantes, todos alababan por inercia los éxitos de Mario Conde e incluso lo premiaban con doctorados, ranking de popularidad altísimo, tiempo en medios, halagos continuos, pero ¿realmente que estaban premiando?. Solo lo que parecía que era Mario Conde

Mario Conde tras esa época de vinos y flores, tuvo que pasar por la cárcel por lanzar un pulso al poder y perder. Por mal medir sus capacidades. Es por todo ello que argumento su falta de talento orientado, siempre mantuve que era una persona lista, que no tuvo el talento suficiente para alcanzar las metas que se propuso. Mario Conde adolece de la inteligencia emocional adecuada (eso se percibe claramente en las entrevistas que he visto) para lograr sus fines y quizás, esa insuficiente inteligencia emocional y relacional, intentó compensarla, con la inteligencia que supuestamente posee o cree poseer. No le fue suficiente. Se equivocaba, su narcisismo le ha aportado más perjuicios que beneficios sus capacidades.

En la actualidad entra de nuevo en la cárcel por supuestamente rescatar un dinero opaco que poseía en el extranjero. ¿Cómo una persona que no necesita dinero se juega su dignidad, su marca personal por tener más dinero, cometiendo estos actos, si realmente ha sido así? Jamás lo entenderé, lo que sí parece claro es que entiende que el poder o el éxito están relacionado sólo con la cantidad de dinero que acumulas y que por tanto el objetivo es ese, a cualquier precio. Son muchos/as los/as que por tener más dinero han defraudado a la sociedad con actos ilegales, poco éticos o poco recomendables, jugándose su imagen de marca personal, su reputación, sus logros anteriores, su dignidad. El dinero no compra la dignidad, ni repone la reputación.

Creo que esta figura, la de Mario Conde, desde hace un tiempo está en guerra con el sistema y pretende desafiarlo de manera constante, intente mostrar que puede vencer. También pienso que cree poseer suficientes armas para salir victorioso en esa guerra que ha establecido con el establishment. Esto dudo. No creo que posea el talento adecuado para ello, por lo demostrado hasta ahora. De cualquier forma, sí es cierto que debemos admitir que le señalamos como un referente, como un héroe, lo premiamos, lo ensalzamos como figura nacional y eso él no lo supo gestionar. Con esa elección, nos volvimos a equivocar, quizás por nuestra condición de país acomplejado ante el resto.

Mario Conde poseía todos los rasgos opuestos a los que parecía o mostraba como virtudes, pero creímos que aportaba todo lo que no éramos como país.

Elegimos mal, con lo que nuevamente nuestra imagen de marca como país sale mal parada, por escoger inadecuadamente nuestros referentes, otro más.

@rafacera

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s