EL DATO DEL PARO DE MAYO DE 2016 REFLEJA QUE TODO VA BIEN…

PROBLEMA: En nuestro mercado laboral se están dando condiciones que sería conveniente analizar detenidamente. El mercado de trabajo se va configurando a golpe de lo que la legislación laboral va moldeando y consiguiendo. ¿Se está reconfigurando el mercado laboral para ser más competitivo? ¿es ilusionante el estado del mercado laboral?


Para mi el mercado laboral tiene dos partes bien diferenciadas y que sin duda se retroalimentan una a la otra. Por un lado, en ese mercado laboral podemos hablar de las personas que están trabajando, por otro seria la población activa dispuesta a trabajar y que no lo hace, los desempleados. Es, o al menos debería ser, objetivo de la legislación laboral potenciar y hacer competitivas ambas caras del mismo mercado para que este en su conjunto adoptara la mejor de sus versiones.

Por un lado, las personas que trabajan sabemos que solo el 8,3% de los contratos que se hacen son indefinidos. En mi opinión esto es un síntoma de lo lábil e inestable que las empresas quieren las plantillas, no flexibles, que sería otra fórmula mucho más recomendable para los objetivos de las empresas. No es una cuestión necesariamente negativa la no contratación indefinida en un puesto, siempre y cuando se creasen tantas oportunidades laborales que no fuese ningún problema perder un empleo, pues sería fácil conseguir pronto otro, como ocurre en otros países que conocemos, pero nuestra realidad no es así. Igualmente, la contratación temporal también se está potenciando a través de la legislación, con lo cual se está dando el caso de empleos que podrían (que deberían ser) ser tranquilamente indefinidos, pero que conviene más, hacerlos temporales por cuestiones económicas y de otras índoles, que nada tiene que ver con la competitividad de la empresa. Esta no implicación de la empresa con los RR.HH. a través de la contratación, se responderá de igual manera por parte de los trabajadores que no se implicarán de forma seria como necesita la empresa, con ese tipo de contratación. Esta temporalidad saldrá más barata, permitirá “más flexibilidad”, pero tendremos menos calidad de trabajo, menos productividad, peor atención al cliente, menos creatividad, peor resolución de problemas, más sometimiento del trabajador.

Se busca abaratar los despidos como medida incentivadora de empleo o de competitividad, pero sin embargo no se contempla aumentar los salarios según resultados, esos se vuelcan todos en los accionistas, generando desequilibrios que en absoluto mejoran nuestras posibilidades de competir. Se le exige al trabajador que comparta el riesgo empresarial e incluso los problemas de la empresa, pero no el beneficio que genera. Las empresas no hacen en la mayoría de casos buenas o profesionales selecciones de personal con lo cual no se fían del personal que introducen en la organización. Son las puntas de producción las que determinan las plantillas no los objetivos a conseguir, con lo que cuando se producen esas puntas, se mete personal de cualquier forma para aprovechar la coyuntura. El criterio coste laboral está presente en las decisiones de RR.HH. en la mayoría de las ocasiones, pero les falta combinar ese coste con el ROI que produce un determinado profesional, pero eso ya es mucha complicación para tomar decisiones, aunque se puede afirmar que la inversión en un trabajador implicado, con talento y productivo genera unos de los ROIs más altos en comparación con cualquier inversión en otro recurso en la empresa.

Los controles sobre trabajadores son en muchos casos subjetivos, inexactos o simplemente el trabajador no sabe que se le pide, no esta definido el trabajo de este, los medios o escenarios no son adecuados para el desempeño, con lo que la decisión de prescindir de un empleado es una cuestión que nada tiene que ver con la realidad en muchas ocasiones, de igual manera que nos encontramos trabajadores/as que deberían ser despedidos inmediatamente por lo inadecuado de su trabajo o de su actitud. Es una cuestión de control y de gestión personal que se lleva a criterios inútiles o poco representativo del rendimiento de un trabajador como horarios, horas de trabajo registrada, número de tornillos realizados, que ventas ha conseguido, todos ellas KPIs, como digo, que indican de manera muy parcial el rendimiento de un trabajador.

Según Cáritas el 15% de los trabajadores son pobres, dato que habla de la calidad de mucho empleo. Con creencias como que el talento y la gestión de este es para multinacionales, el resto de empresas están exentas… (parece broma, pero es la realidad del 90% de las empresas), el problema no es que no haya talento, es que nos vemos la utilidad del mismo o no lo gestionamos convenientemente en beneficio de la empresa.

La otra cara del mercado laboral es el PARO, las personas que están en disposición de trabajo y no pueden o no encuentran la posibilidad de hacerlo. Mi gran desencanto es la gran bolsa de talento que tenemos y la oportunidad de incrementar nuestra competitividad que estamos perdiendo, por no tener una legislación y organismos serios, profesionales y comprometidos por que todas esas oportunidades que tenemos en el paro accedan al mundo laboral de la forma que fuere. Alguien con más de 45 años en el paro no tendrá muchas oportunidades de reinsertarse a un empleo serio, ese es un dato que me indica que no se están haciendo bien las cosas, si no hay un espacio para la experiencia en el mercado laboral, no hay posibilidad de incrementar la competitividad de manera real. Sacrificamos la experiencia y por tanto el conocimiento o saber hacer.

Estamos exportando los perfiles con más potencial para que los “disfruten” los competidores, nosotros los formamos, incurrimos en los costes necesarios para ello y los rendimientos se los llevan nuestros competidores. Para el paro solo se tiene previsto programas de empleo público subvencionados, abaratar el coste para la empresa y que contraten y que se reduzca el número de parados, solo el número de inscritos en un organismo absolutamente que no genera respuestas de calidad a su cometido como el INEM, SAE, etc…, y ese número, el de inscritos en el paro, no refleja la realidad de lo adecuado o no de las políticas que se están aplicando. Cuando los parados son solo números, no se atienden sus problemas reales y posibilidad de incorporarse al empleo

Nuestro paro es la bolsa de talento para los competidores y cada vez más, esa bolsa que ahora es una oportunidad, se convertirá en una loza difícil de levantar o de recolocar con personas más mayores, cada vez menos formadas, desencantadas, desmotivadas, por lo que la pobreza y la desigualdad se incrementará. Estos se convertirán en un reducto nada incorporable al trabajo.
No se hacen leyes motivadoras de emprendedores de calidad, solo ver el número de empresas creadas, pero no las que mueren. No se establecen políticas imaginativas y realmente eficaces para propiciar, potenciar y mejorar este colectivo tan importante.

“Dicen” que el dato de paro de mayo de 2016 (baja de los 4 Millones) en España es ilusionante para el mercado laboral, ¿para qué colectivos de ese mercado? ¿y para nuestra competitividad? ¿vamos camino de un país con un mayor bienestar social y laboral? ¿estamos configurando un mercado laboral competitivos, justo y de valor para todos/as? Pues si lo dicen, así será…
@rafacera

One thought on “EL DATO DEL PARO DE MAYO DE 2016 REFLEJA QUE TODO VA BIEN…

  1. Gracias por el post Rafael

    Cuando quiera explicar esta situación a alguien revisare tu interpretación. Me parece ordenada, documentada e impecable.

    Gracias
    Gonzalo

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